La gran mentira
Europa ha vivido durante una década una gran mentira, la de la “sociedad del bienestar”. Y dentro de esta enajenación colectiva, los países más pobres somos los que más hemos jugado a la fiesta, a creernos que éramos ricos, viviendo a crédito sin pensar que la factura había que pagarla. Grecia ha sido la primera en darse de bruces con la realidad tras tener que reconocer que maquilló sus cuentas ante la UE. Y ese sanísimo y tardío ejercicio de contricción se tendrá que extender al resto de Europa. El viernes fue Hungría la que reconoció que su Gobierno mintió y que sus cuentas están en una situación grave. En España, hace dos años, las elecciones generales de 2008 motivaron que nuestros políticos nos enviaran sus positivos mensajes de campaña obviando los informes económicos que tenían sobre la mesa, lo que ha arrasado la credibilidad de Zapatero, que ha pasado de rechazar la reforma laboral que reclaman todos los organismos internacionales a anunciar esta semana que la impondrá el próximo día 16. Y en Andalucía, una comunidad que hoy sigue recibiendo fondos de la UE como región pobre, nos han hecho creer que se podía progresar sin estudiar, que se podía enriquecer sin producir, que se podía vivir sin esfuerzo. Alguien debería explicar cómo hemos pasado de ser la “Andalucía imparable” a la del millón de parados en un año. Claro que además de acusar a los políticos, cada uno en su casa debería reflexionar por qué nos hemos metido en una vivienda que no podemos pagar, por qué nuestros niños ni estudian ni trabajan, y por qué seguimos diciendo que “cómo se vive aquí no se vive en ningún sitio”.
Llegó el brote verde. El Producto Interior Bruto (PIB) de Andalucía volvió a crecer mínimamente (un 0,5%) en el primer trimestre del año, un dato que ha sido acogido con euforia en la Junta de Andalucía, ya que supone la primera vez desde 2008 que la la región deja de caer. No es el único dato positivo con el que cuenta la comunidad en ese período, ya que varios indicadores recogen una mejoría sobre los datos del primer trimestre de 2009, que fue el del desplome económico. Desgraciadamente, las alegrías nunca duran demasiado en casa del pobre, y los analistas prevén otra recaída para el segundo semestre del año como consecuencia de los planes de ajuste del Gobierno y el efecto de la subida del IVA a partir de julio, que se dejará notar especialmente en Andalucía, una región con gran peso del turismo y el sector servicios en general. La vuelta del verano volverá a ser complicada…
La polémica llega a Unicaja. El pasado domingo ya comentábamos que las aguas andaban revueltas en la caja malagueña, donde algunas voces (especialmente en las filas socialistas) han comenzado a criticar la gestión de Braulio Medel en el proceso de la malograda fusión con Cajasur, al considerar que había forzado mucho la negociación con la Iglesia, convencido de que se echarían en sus manos a cualquier precio para evitar la intervención del Banco de España. El más claro exponente de esa tensión ha sido la dimisión esta semana del director general de Unicaja, Miguel Ángel Cabello, que será sustituido por Manuel Azuaga, precisamente el hombre que coordinó la fallida operación con la caja cordobesa. Los detractores de Medel ya han comenzado a recordarle que es la segunda fusión en la que fracasa (tras CCM) en un año mientras sus defensores subrayan que ha conseguido mantener a Unicaja ajena a la burbuja inmobiliaria hasta tal punto que hoy es la cuarta caja española por solvencia.
La prueba del Corpus. El puente que hemos disfrutado este fin de semana, a pesar de ser muy parcial por ser fiesta sólo en dos capitales andaluzas (Sevilla y Granada), ha servido de prueba para el sector turístico andaluz, cuyas playas se han empezado a llenar de los protagonistas que vamos a recibir este verano: los propios españoles. Las previsiones que maneja la Consejería de Turismo de la Junta, que dirige Luciano Alonso, van en ese sentido, el de una cierta recuperación del consumo basada en el turismo interior. Parece que este año los andaluces vamos a redescubrir Andalucía.