El brazo del Gran Poder
En Lope de Vega. Por las esquinas del emblemático teatro sevillano se vivió esta semana el estreno mundial de la película “Noche y día” (“Knight and day”), protagonizada por Tom Cruise y Cameron Díaz. El evento atrajo a decenas de periodistas internacionales y tuvo eco en los cinco continentes, una promoción de Sevilla difícilmente calculable en términos económicos. El acto estuvo mal organizado por la productora Fox, no sólo en el trato a la Prensa local sino también a sus propios invitados, a los que tuvo más de una hora sentados en sus butacas mientras Tom y Cameron atendían a los medios y a sus fans en las afueras del Casino de la Exposición. A pesar de ello, ambas estrellas demostraron su profesionalidad atendiendo a cuantos les requerían sin perder nunca la sonrisa (incluido el surrealista momento de posar con la Duquesa de Alba). La película, tan entretenida como larga, muestra bellas imágenes de la ciudad y, especialmente, la Casa de Pilatos, donde los efectos especiales permiten ver cómo tirotean sus históricas paredes y destrozan su puerta principal. La persecución en moto por Sevilla, con cabezudos y encierro de toros al estilo San Fermín incluido, recorre numerosas calles de la ciudad y la plaza de toros, para concluir con un final de la película que estaba previsto junto al Puente de Triana pero la mala climatología obligó a rodarla finalmente en el puerto de Malibú, cerca de Los Ángeles, (como si fuera Sevilla) lo que ha impedido ver las imágenes de río que estaban previstas.
En Heliópolis. Por las esquinas del club verdiblanco se han ido al traste los numerosos movimientos que se estaban realizando en los últimos dos meses para propiciar la salida del máximo accionista, Manuel Ruiz de Lopera. La operación, que se estaba fraguando desde altas intancias, pasaba porque el madatario bético aprovechara el previsto ascenso del Betis para vender sus acciones recién acabada la campaña, dejando al Betis en Primera División y dándole así una salida honrosa a una persona que a pasado de ser salvador del club hace años a su peor enemigo. Sin embargo, la permanencia en segunda división ha frustado toda la operación (y las expectativas de negocio) y hay quienes ya apuntan a que el club verdiblanco podría presentar concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos). Una ruina…
En San Lorenzo. Por las esquinas de la Basílica del Gran Poder se mantiene la conmoción por la brutal agresión que un perturbado mental propició anche a la imagen del Señor de Sevilla, arrancándole un brazo. Sin embargo, produce aún más conmoción leer las decenas de comentarios que sevillanos poco formados han dejado en las páginas web de varios periódicos del estilo de “sólo hace falta que nos digan el nombre del agresor…”, “la culpa de esto la tiene Torrijos y su gente…”, “esta agresión la ha propiciado la política laica de ZP…”. Es terrible que un tipo loco haga una barbaridad como la que cometió anoche, pero es mucho más terrible que un montón de locos piensen cosas como las que han expresado en esos comentarios. Afortunadamente, la inmensa mayoría de los sevillanos no tienen nada que ver con ese grupo de fanáticos fundamentalistas y se han limitado a rezar porque el Gran Poder siga aliviando las penas de la ciudad por muchos siglos.
En el bar. Por las esquinas de la barra: “¿Sabes lo que hace un bético cuando consigue subir a Primera? Pasar a la siguiente fase en la PlayStation…”