Otoño cultural
En el Museo. Por las esquinas de la pinacoteca sevillana no ocultan su satisfacción por la avalancha de público que se ha registrado desde que el jueves se inauguró la exposición sobre la “Colección Casa de Alba”. Las colas han vuelto a la plaza del Museo pero el sol se ha encargado de machacar a los pacientes visitantes, por lo que muchos han pedido que se habilite una zona de cola con toldos, tal y como se hizo hace un año con la exposición de Sorolla. Mientras, los hoteleros confían en que la muestra les salve de un otoño huérfano de eventos en Sevilla y que atraiga a numerosos visitantes, especialmente después de ver la repercusión mediática que ha tenido la inauguración en todas las televisiones, tanto en programas culturales como del corazón.
En el Arenal. Por las esquinas de las antiguas Atarazanas se presentó el miércoles el nuevo proyecto de Caixaforum que se inaugurará en 2015 si se cumplen los plazos dados por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, tras una inversión “mínima” prevista de 20 millones de euros. El arquitecto sevillano acomete en estos momentos cuatro de los principales proyectos de la ciudad: la reforma del Palacio de San Telmo (por 45 millones de euros), la ampliación del Palacio de Exposiciones y Congresos (por 67 millones de euros), la reforma del Pabellón de la Navegación (por 9 millones de euros), y el Caixaforum, por lo que no es de extrañar que en el Colegio de Arquitectos haya quien le califique como el “arquitecto del régimen”. ¿Envidia o realidad?
En la Cartuja. Por las esquinas del Teatro Central se ha estrenado este fin de semana el último montaje de Rafael Álvarez “El Brujo”, el espectáculo “El testigo”, sobre una obra del gaditano Fernando Quiñones. La obra ha sido todo un éxito y las entradas para los cuatro días se agotaron en cuanto se pusieron a la venta. Quizás por eso, en su despedida del domingo, el actor paró un momento los aplausos para agradecer el reconocimiento, para pedir disculpas a toda la gente que se ha quedado sin entradas y para lamentar que no le hayan dejado estrenar en el Teatro Lope de Vega, donde ahora sólo entra la vanguardia y la modernidad”… ¿Habrá captado su director, Antonio Álamo, el mensaje?
En el bar. Por las esquinas de la barra: “Hablando de cultura, vaya fin de semana que nos han dado el Sevilla y el Betis, perdiendo sus partido…”